Constance Tsang: «Blue Sun Palace es una carta a los fantasmas de la infancia»
El origen de Blue Sun Palace se remonta a cuando perdí a mi padre a los 16 años. Vivíamos en Flushing, donde transcurre la película, y, tras su muerte, mi madre y yo nos mudamos.
En aquel momento no sabía cómo procesar el duelo, así que lo dejé de lado, igual que habíamos dejado nuestro hogar. Cuando empecé a escribir la película, quería volver a conectar con mi pasado y con la comunidad que había dejado atrás. Lo que no sabía era que esta historia sería mi forma de reconectar con mi padre.
Empecé a pensar en las decisiones que tomamos cuando perdemos a un ser querido —en particular, en las relaciones que entablamos y en quién buscamos para reconfortarnos, aunque no sea la persona adecuada para nosotros.

Cuando terminé de escribir esta película, acabé divorciándome de mi pareja de muchos años. El proceso de escribir una película que replicara emocionalmente mi realidad me llevó a mezclar recuerdos y deseos. El duelo es el tema principal, pero también lo son el hogar, el consuelo y el amor.
Con la distancia, me doy cuenta de lo que significa para mí la película: una carta a los fantasmas de la infancia; a mis padres, que vinieron a Estados Unidos con un sueño y se conformaron con otro; a mi padre, al que ahora comprendo; y a mí misma, que estoy redefiniendo el sentido de la pérdida en mi vida.